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PIEDRAS CON ALMA

A la hora del crepúsculo, cuando las sombras
nos hacen dudar y sentir invisibles presencias.

PIEDRAS CON ALMA

Te acostaré en la tierra soleada con una
dulcedumbre de madre para el hijo dormido.

PIEDRAS CON ALMA

Ojos que presienten la inmediatez del fin,
mustia mirada, alma ciega, estenuada...

PIEDRAS CON ALMA

El tiempo, demoledor de formas y energías,
hace emerger la calavera de su rostro.

PIEDRAS CON ALMA


Sosiego que sigue al abandono, a la partida,
cuando el dolor ya se ha desvanecido.

PIEDRAS CON ALMA

La muerte se equivoca.
Mi niño se duerme.
Mi niño descansa.
Mi niño seguirá viviendo en mis entrañas.


PIEDRAS CON ALMA

Atrapado y mutilado por el tiempo,
perdido por toda su existencia,
 no podrá volar.

PIEDRAS CON ALMA

Serenidad perturbadora
como una niebla fina.

PIEDRAS CON ALMA

Espíritu curioso

PIEDRAS CON ALMA

La amargura con su cara de fría luna.

PIEDRAS CON ALMA

Dadme para mi niño el tiempo no vivido,
un rato, un minuto, un siglo...

PIEDRAS CON ALMA

Derrotado por la eternidad.

PIEDRAS CON ALMA

Velo de gasa pálida, sudario de pliegues fríos,
ya no se abrirán sus ojos, no verán el nuevo día.

PIEDRAS CON ALMA

El recuerdo del gozo ya no es gozo,
mientras que el recuerdo del dolor
todavía es dolor.

PIEDRAS CON ALMA

Caen sus parpados y pesa la melancolía.

PIEDRAS CON ALMA

Angel bello en feretro de rosas se reclina,
mientras la esperanza muere en su agonía.

PIEDRAS CON ALMA

La hiedra extiende su mortal abrazo.

PIEDRAS CON ALMA

Pena sobre pena,
pena sobre pena de dolor.

PIEDRAS CON ALMA

Por su cara discurren ríos de sangre muerta.

PIEDRAS CON ALMA

Aún sin lágrimas, te lloro.
Mis ojos se han secado.